
Por Patricia Prada, Gerente de Ciberseguridad de Intexus.
En el entorno productivo actual, las plataformas de colaboración en la nube, como Google Drive, SharePoint, Google Workspace u Office 365, se han convertido en herramientas esenciales para mejorar la productividad y facilitar el trabajo en equipo. Sin embargo, el uso extendido de estas plataformas también trae una serie de riesgos de seguridad que no pueden ser ignorados. Desde el phishing y el robo de credenciales hasta el acceso no autorizado y las amenazas internas, las empresas se enfrentan a múltiples desafíos a la hora de proteger sus datos sensibles compartidos en la nube.
Aunque ya es cotidiano editar documentos de trabajo en servicios en la nube y compartirlos por correo electrónico, no somos conscientes de las brechas de seguridad que quedan detrás de estas acciones. Por ejemplo, abrir un correo electrónico fraudulento o phishing, sin saberlo, permite que los ciberdelincuentes obtengan las credenciales de acceso de un usuario a las plataformas y logren infiltrarse y robar datos sensibles.
También, descargar aplicaciones que los colaboradores instalan sin el conocimiento del equipo de TI, puede permitir a aplicaciones de terceros acceder a datos sensibles y transmitirlos a ubicaciones externas, si la compañía no cuenta con controles adecuados para evitar accesos no autorizados a sus plataformas y datos.
Impacto y costos de un acceso no autorizado
El impacto de estos ataques puede ser muy significativo para una compañía. Según el Informe “Cost of a Data Breach” de IBM, el costo promedio de una brecha de datos en Latinoamérica es de aproximadamente $2.46 millones, con costos aún más altos en sectores como el financiero o de la salud, que manejan datos muy sensibles. Además, las organizaciones con entornos de trabajo híbridos enfrentan costos promedio de brechas de $5.54 millones, porque son más vulnerables a este tipo de fugas de datos.
Además de esta pérdida monetaria directa, una fuga de datos puede tener una serie de consecuencias graves y de amplio alcance para una organización. Estos impactos pueden afectar la reputación, la confianza del cliente, la operación interna, la competitividad y, por lo tanto, la sostenibilidad a largo plazo de una empresa. Por todo esto, contar con medidas para la protección de los datos que se comparten en plataformas de trabajo colaborativas debe ser una prioridad para las organizaciones de todos los sectores.
Medidas para la protección de datos en plataformas colaborativas

Por supuesto, la primera medida debe ser la educación y concientización de los miembros de la organización sobre los riesgos de una fuga de datos y las prácticas seguras de manejo de datos, aunque el factor humano suele ser el eslabón más vulnerable y se deben contar con soluciones adicionales como la autenticación multifactor y la gestión de identidades que refuerzan el acceso a las cuentas para confirmar que el usuario es quien dice ser o identificar si las credenciales fueron robadas o hay un intento de suplantación de identidad.
Sin embargo, es importante buscar medidas preventivas contra una fuga de datos y de ser posible, frustrar este tipo de ataques con soluciones que permitan centralizar la protección justamente en esos datos y sus repositorios, como el monitoreo y detección de amenazas en bases de datos y servidores de archivos, el control y protección de los datos almacenados en aplicaciones SaaS, el control de accesos a los aplicativos y control de políticas que permiten determinar y monitorear la información que se puede compartir o no.
Estas medidas permiten detectar y responder a actividades sospechosas en tiempo real, con acciones contundentes como identificar y bloquear correos electrónicos fraudulentos, no permitir el envío de información sensible o bloquear sitios web sospechosos o no autorizados, entre otras.
Finalmente, medidas como el cifrado de datos también pueden reforzar la protección de los datos frente a amenazas, por lo que el ideal es que cada organización pueda establecer una estrategia de protección de datos a su medida, asesorada por un experto en protección de la información como Intexus.