Hoy, la experiencia en el aeropuerto se ha convertido en un factor clave para los viajeros, y los números lo confirman: según el último Barómetro de ONU Turismo, entre enero y julio de 2024 se registraron 790 millones de viajes internacionales, un 11 % más que en 2023 y apenas un 4 % por debajo de los niveles prepandemia.
Con esta recuperación acelerada, los aeropuertos enfrentan un nuevo desafío: no solo mover personas, sino hacerlo con eficiencia, seguridad y una experiencia impecable. Así lo demuestra el reconocido Changi Airport Group, operador del aeropuerto de Singapur, uno de los más premiados del mundo. Su apuesta por la innovación tecnológica se materializa en un avanzado sistema de reconocimiento facial y biometría de iris, que permite a los viajeros atravesar los controles migratorios sin necesidad de mostrar el pasaporte.
En este contexto, las Credenciales Digitales de Viaje (Digital Travel Credentials, DTC) emergen como una solución estratégica. Permiten una verificación de identidad más rápida y segura, reducen tiempos de espera en frontera y optimizan el desplazamiento, elevando el estándar de lo que significa viajar en la era digital.
La Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) impulsa esta iniciativa como una alternativa digital al pasaporte físico, diseñada para ser segura, interoperable a nivel global y basada en estándares internacionales. Las DTC permiten recopilar información clave —como la biometría facial— antes del viaje, lo que acelera los controles migratorios y ofrece una experiencia más cómoda y eficiente para los pasajeros.
La OACI ha establecido tres niveles de Credenciales Digitales de Viaje, que van desde versiones digitales que complementan al pasaporte físico (Nivel 1) hasta credenciales completamente digitales que podrían reemplazarlo en ciertos entornos controlados (Nivel 3).
Para garantizar su confiabilidad, las DTC se basan en sólidos estándares de seguridad, que incluyen:
- Autenticidad: mediante firmas digitales vinculadas a una infraestructura de clave pública (PKI), que certifican que la credencial fue emitida por una autoridad legítima.
- Integridad: asegurada mediante algoritmos criptográficos similares a los utilizados en los pasaportes electrónicos, que evitan cualquier alteración de los datos.
- Biometría: las credenciales incorporan fotografía facial y otros datos biométricos, lo que permite una validación remota de identidad precisa y segura.
De hecho, un reporte de la Unión Europea señala que la percepción de las Credenciales Digitales de Viaje es mayoritariamente positiva: las DTC se asocian a un menor tiempo de espera en la frontera y a una mayor comodidad en los viajes.
DTC: la nueva forma de identificarse al viajar
En 2023, Finlandia se posicionó como el primer país del mundo en lanzar un proyecto piloto oficial de Credenciales Digitales de Viaje (DTC). La iniciativa permitió que los pasajeros finlandeses que viajaban a destinos seleccionados, como Croacia, registraran su DTC a través de una aplicación móvil oficial antes del vuelo. Al llegar al aeropuerto, podían pasar por el control fronterizo de forma ágil, validando su identidad mediante reconocimiento facial, sin necesidad de presentar el pasaporte físico.
Actualmente, se está desarrollando un proyecto piloto transatlántico entre Canadá y los Países Bajos, que busca poner a prueba el uso de Credenciales Digitales de Viaje en vuelos internacionales. En el Aeropuerto Schiphol de Ámsterdam, los pasajeros de vuelos operados por KLM desde ciudades como Calgary, Edmonton, Toronto, Vancouver y Montreal participan en esta iniciativa.
El proceso combina el estándar DTC1 de la OACI con reconocimiento facial y validación mediante infraestructura de clave pública (PKI). Los viajeros pueden utilizar su DTC para los controles fronterizos, a través de escáneres faciales y lectores de pasaportes físicos, lo que permite una identificación más ágil, segura y automatizada.
Además de los pilotos ya mencionados, varios aeropuertos alrededor del mundo están adoptando tecnologías relacionadas con las Credenciales Digitales de Viaje o implementando sistemas biométricos avanzados para optimizar la experiencia del pasajero:
Aeropuertos operados por Delta en EE. UU. (LAX, LGA, JFK y Atlanta): han implementado el sistema Digital ID, que combina biometría facial con el programa TSA PreCheck, permitiendo a los viajeros pasar por seguridad y realizar el check-in sin necesidad de mostrar documentos físicos.
Aeropuerto Internacional de Aruba: permite a los pasajeros crear credenciales digitales vinculadas a su pasaporte físico, lo que agiliza los procesos de control migratorio y mejora el flujo de tránsito.
Aeropuertos de Hamad (Doha) y Narita/Haneda (Tokio): han desplegado terminales biométricas en puntos clave para facilitar el tránsito de los viajeros mediante reconocimiento facial, reduciendo tiempos de espera y mejorando la seguridad operativa.
Según la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), más del 75% de los pasajeros prefieren opciones de viaje sin contacto y un 44 % estaría dispuesto a compartir sus datos de identidad para agilizar los procesos en aeropuertos.
Esta tendencia resalta la relevancia de soluciones como las Credenciales Digitales de Viaje, que no solo reducen los tiempos de espera en migración, embarque y control de identidad, sino que también mejoran la seguridad mediante autenticación biométrica y firmas digitales, fomentan la inclusión digital al ofrecer experiencias más accesibles, y contribuyen a la sostenibilidad, al disminuir el uso de papel y trámites físicos innecesarios.