Hombre con chaqueta escondido

 

Cuando las ciberamenazas se disfrazan de aplicaciones, sitios web, formularios, correos electrónicos o software aparentemente confiable, es fácil caer en la trampa. Interactuamos con enlaces diseñados para robar información sensible poniendo en riesgo datos personales, financieros o corporativos.

 

Hoy en día, el robo de identidad es el rey de las ciberamenazas. Sin embargo, es solo uno de los muchos trucos sucios que los ciberdelincuentes tienen bajo la manga, afectando tanto a usuarios desprevenidos como a gigantes empresariales, todos los días.

 

Según La Nota Económica, cuatro de cada diez personas en Colombia han caído en fraudes digitales, y en los últimos tres años los intentos de este delito han aumentado un alarmante 859%. México tampoco se queda atrás: el INEGI reporta que el fraude, tanto bancario como al consumidor, fue el delito “mejor disfrazado en 2023”, representando el 21% del total.

 

Ciberamenazas en Latam: donde los ciberdelincuentes están más ocupados

 

En 2022, en Colombia, entidades prestadoras de salud, como Sanitas, Audifarma y Salud Total, fueron víctimas de ataques informáticos. En el caso de Sanitas, se expusieron datos sensibles, incluyendo historias clínicas, cédulas, teléfonos y direcciones de alrededor de 242.000 afiliados. Audifarma tuvo que apagar su infraestructura tecnológica, mientras que los sistemas de Salud Total fueron alterados, afectando su capacidad de atención.

 

Cuando las ciberamenazas se disfrazan de actividades legítimas, pueden atacar entornos en la nube, poniendo en riesgo la seguridad y exponiendo información sensible. Factores como errores de configuración, fallos en la infraestructura y un monitoreo insuficiente pueden ser aprovechados para acceder a datos críticos o llevar a cabo acciones maliciosas.

 

Otro caso muy común ocurre cuando las ciberamenazas se disfrazan de sitios web legítimos, lo que a menudo resulta ser phishing. Según cifras presentadas por la compañía global de ciberseguridad Kaspersky, en Latinoamérica el phishing se sextuplicó, siendo Brasil, México, Colombia, Perú y Ecuador los países más afectados por este delito.

 

Las empresas afectadas por este tipo de fraude suelen ver sus páginas web clonadas con el fin de robar información personal de los usuarios, engañándolos para que descarguen malware o revelen datos sensibles, lo que pone en riesgo su seguridad. Sin truco ni trato, las ciberamenazas hacen de las suyas en América Latina.

 

Ciberamenazas a gran escala

 

Por otro lado, existen ciberamenazas capaces de comprometer sistemas completos. Si la amenaza se disfraza de formulario seguro, la empresa podría caer en un ataque de SQL Injection, donde los ciberdelincuentes aprovechan fallos en la base de datos para acceder o alterar información sensible que puede desencadenar en una filtración de datos.

 

Lo anterior es el resultado de otra ciberamenaza disfrazada: software o archivos adjuntos aparentemente confiables que, en realidad, pueden abrir la puerta a Exploits. Se trata de ataques que aprovechan vulnerabilidades o errores en el software o hardware para obtener acceso no autorizado o causar daño.

 

En cualquier caso, la pérdida de datos para las empresas tiene importantes repercusiones económicas. El informe Cost of a Data Breach 2024 de IBM destaca que el costo promedio de una brecha es de 4,88 millones de dólares. “Este aumento se atribuye al costo creciente de la interrupción operativa, la pérdida de clientes, y las respuestas posteriores, como el refuerzo de los servicios de atención al cliente y el pago de multas más elevadas”.

 

Cómo protegerse de las ciberamenazas “disfrazadas”

 

Existen soluciones avanzadas que garantizan un control completo sobre sus datos. Desde nuestra experiencia, le compartimos las más exitosas:

  1. Desarrollar una estrategia de ciberseguridad enfocada en la protección del dato, en lugar de limitarse al perímetro o la infraestructura, es clave para enfrentar los retos actuales. 
  2. Con una estrategia centrada en el dato, tendrá control total sobre su información, sin importar dónde se encuentre. A través de cifrado, tokenización y una gestión segura de llaves, se garantiza que los datos solo sean accesibles por las personas correctas.
  3. Con CypherTrust, puede asegurarse de que el acceso esté restringido a quienes lo necesitan, previniendo accesos no autorizados. Además, al implementar la metodología Zero Trust, se reduce significativamente el riesgo de fuga de información, protegiendo los datos más críticos de su organización.

 

¡No tema al «fantasma» de los ciberataques!, con Intexus, la protección de sus datos está garantizada!

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