En 2024, diversos ataques cibernéticos impactaron a grandes empresas. La Federación Internacional de Automóvil (FIA) sufrió un ataque de phishing que expuso datos personales tras comprometer cuentas de correo electrónico. En otro caso, Roblox enfrentó una brecha de seguridad durante una conferencia de desarrolladores, cuando FNTech, su proveedor de registro, filtró información personal de los asistentes. La ciberseguridad sigue siendo clave para proteger los datos de los usuarios y garantizar la confianza en las empresas.

Está claro que los ciberataques no se detendrán y avanzan al mismo ritmo que la tecnología. Según Cybersecurity Ventures, si el cibercrimen fuera un país, sería la tercera economía mundial, después de Estados Unidos y China.

Además, la firma proyecta que para 2025 los costos relacionados con ciberamenazas crecerán un 15 %, alcanzando los USD $10.5 billones a nivel global. Esto subraya la importancia de robustecer la ciberseguridad en empresas para prevenir fugas de datos y mitigar riesgos económicos y reputacionales.


Tendencias de ciberseguridad en empresas

 

IA aplicada a la ciberseguridad corporativa

La inteligencia artificial también muestra su lado oscuro: ChatGPT, lanzado en 2022, ahora tiene un «clon malvado» llamado WormGPT. Un sistema creado para aprovechar vulnerabilidades, manipular a usuarios y generar correos fraudulentos, malware y campañas de estafa con alta precisión.

Para las empresas, es crucial contar con monitoreo de datos y detección de amenazas en tiempo real, respaldado por inteligencia basada en el comportamiento. Esto permite identificar accesos sospechosos, escalamiento de privilegios, cambios no autorizados o creación de usuarios, con reportes optimizados que minimizan falsos positivos.

Enfoque Zero Trust para proteger redes

Las empresas enfrentan diariamente desafíos como el phishing, el robo de credenciales, accesos no autorizados, amenazas internas y el uso de inteligencia artificial con fines maliciosos.

De cara a 2025, la adopción de la postura de Zero Trust (confianza cero) se posiciona como una tendencia clave para una migración segura a la nube. Este enfoque requiere que todos los usuarios, dispositivos y aplicaciones verifiquen previamente sus identidades y permisos antes de acceder a los sistemas y datos de la organización.

Por ejemplo, una empresa que implemente Zero Trust Network Access puede restringir a sus empleados remotos el acceso únicamente a aplicaciones específicas alojadas en la nube, evitando la exposición de toda la red corporativa, como ocurre con las VPN tradicionales.

Además, este enfoque supervisa desde qué dispositivo se realiza el acceso, a qué aplicaciones se ingresa y cómo se gestionan los datos, garantizando una mayor protección incluso en entornos con aplicaciones menos seguras.

Seguridad de los datos confidenciales

La gestión de llaves criptográficas  es fundamental para asegurar la confidencialidad y protección de la información en sistemas digitales. Se deben almacenar en ubicaciones seguras, como hardware seguro (HSM) o bóvedas de software, para prevenir accesos no autorizados. En caso de que una key sea comprometida, una gestión adecuada permite minimizar los daños mediante su revocación inmediata. Sin una gestión adecuada del material criptográfico, los datos críticos quedan vulnerables a amenazas cibernéticas, riesgos de robo y sanciones normativas. Una correcta administración, protege la información sensible, incluso ante ataques a proveedores, garantizando seguridad y cumplimiento normativo.

Protección de información con Data Loss Prevention (DLP)

Este sistema ofrece a las empresas una solución integral para proteger su información confidencial, asegurando que no pueda ser extraída de la organización de manera no autorizada. Permite etiquetar datos sensibles, como información de tarjetas de crédito o propiedad intelectual, bloqueando su salida a través de capturas de pantalla, documentos, bases de datos o imágenes, y garantizando un control total sobre los datos críticos.

CASB

Esta protección se eleva al siguiente nivel para abordar las brechas de información en uno de los principales vectores de ataque: la nube. Una solución como CASB (Cloud Access Security Broker) funciona como una pasarela de seguridad, identificando aplicaciones de alto riesgo y protegiendo los datos almacenados en la nube mediante la prevención de accesos no autorizados, utilizando estándares internacionales como GDPR, LGPD, HIPAA, PCI, entre otros.

New Generation Secure Web Gateway

El New Generation Secure Web Gateway (NGSWG) filtra el tráfico web para bloquear amenazas, proporcionando protección contra malware, sitios maliciosos y posibles fugas de datos. Ambos componentes cumplen con estándares internacionales como GDPR, LGPD, HIPAA, PCI, entre otros, garantizando un entorno seguro y confiable para la gestión de información en la nube.

La ciberseguridad en empresas debe ser capaz de anticiparse con precisión y responder rápidamente a ataques que pueden ser devastadores. En un mundo en constante movimiento, los datos son el recurso más valioso que debemos proteger.

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